GESTIÓN DE LA CRISIS DESDE LAS AUTONOMÍAS

A pesar de que todos los niveles de gobierno reciben muy bajas calificaciones en cuanto a su preparación para atender la crisis sanitaria, resulta muy interesante que el 81% de los encuestados considera que la gestión pública descentralizada es una mejor garantía para afrontar la crisis sanitaria.

No obstante, desde la perspectiva de los encuestados, los GAD´s no tienen una clara estructura institucional, ni estaban provistos de la necesaria infraestructura física en el tema de salud, además de estar afectados por temas de corrupción.

“Desde que se aprobó la ley marco de autonomías, se le han transferido a las gobernaciones la responsabilidad de los hospitales de tercer nivel y los servicios departamentales de salud para que éstos cumplan la función básica reguladora, ser la autoridad en materia de salud en el departamento. Sin embargo, ninguna gobernación ha logrado cumplir este propósito por una serie de limitantes, primero el hecho de que con la ley marco de autonomías el gobierno central se deshizo del tema de salud en los departamentos, les ha transferido muchas competencias y se ha olvidado de darles los recursos”  (Entrevista a Secretario del área de planificación y descentralización, GAD, La Paz).

“Yo pienso que lo que tenemos es una autonomía en papeles. Por ejemplo, nosotros suscribimos el año pasado un convenio inter-gubernativo con el ministerio de salud, para la implementación del seguro universal de salud, en el cual se establecía que el gobierno nacional era responsable por el mantenimiento de los hospitales de tercer nivel, sin deslindar la responsabilidad del nivel departamental, pero nunca nos dieron los recursos”  (Entrevista a asesor de la ALD, Beni).

Desde la opinión de los tomadores de decisiones dentro de los GAD´s, el principal factor de una deficiente respuesta a la crisis sanitaria es un desequilibrio entre competencias mal diseñadas y bajos recursos para asumirlas, especialmente para infraestructura y personal.

Por otro lado, casi tres cuartos de las personas encuestadas consideran que la información brindada por el GAD respecto al uso de recursos frente a la pandemia, ha sido poco o nada transparente, abriéndose con ello huecos que podrían dar pie a la corrupción e impunidad.

Una crisis de la magnitud como la que vivimos con la pandemia del COVID19 implica extraordinarios niveles de organización, comunicación y participación del Estado y la sociedad civil. Sin embargo, en la percepción de los encuestados encontramos que tan sólo el 19% considera que se ha incrementado el nivel de comunicación entre el GAD y las organizaciones de la sociedad civil de cara a la gestión de la crisis; frente a un 44% que considera que el nivel de comunicación es similar que antes de la declaratoria de la emergencia sanitaria y un 37% que considera que el nivel de comunicación es menor que antes de la declaratoria de emergencia.

En la misma sintonía, encontramos que el 63% de los encuestados manifiesta no conocer si existe alguna iniciativa de los niveles de gobierno para trabajar con organizaciones de la sociedad civil en tareas destinadas a encarar la crisis sanitaria:

Del 21% que sí conoce de iniciativas desde los niveles de gobierno, tres cuartos declaran haber participado de alguna de esas iniciativas:

Las áreas de mayor intervención son desarrollo socioeconómico y salud, luego le sigue tecnología y seguridad alimentaria.

En contraposición, es muy interesante observar que el 60% de los encuestados señala que su organización sí ha sido parte de alguna iniciativa promovida por la sociedad civil. Constatamos así que las organizaciones de la sociedad civil no han participado en iniciativas promovidas por el Estado, pero sí en iniciativas promovidas por la propia sociedad civil, a la hora de afrontar la crisis sanitaria:

Más de un tercio señala que estas iniciativas han sido promovidas por Organizaciones No Gubernamentales (ONG´s) nacionales e internacionales, seguidas del sector privado:

Estas iniciativas se comunican y canalizan a través de medios virtuales. Resalta que más de un 80% de las personas entrevistadas declararon haber utilizado alguna TIC (tecnología de información y comunicación) para conocer, canalizar o participar en dichas iniciativas frente a la crisis sanitaria. Las redes sociales, seguidas por las plataformas virtuales diseñadas específicamente para ello, aparecen como los medios más usados, como vemos en el cuadro siguiente: