TRANSFORMACIÓN Y DEMOCRATIZACIÓN DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

  • Se sostiene que los partidos deben transformarse:
    • Es una opinión generalizada que los partidos políticos en Bolivia no son partidos políticos, pues no cumplen sus roles básicos de representación y mediación entre la sociedad y el Estado. Se han reducido a máquinas electorales coyunturales. Shirley franco afirma que “los partidos políticos no son organizaciones que canalicen demandas”; José Luis Andia por su lado dice que “hay puro préstamo de siglas, el conflicto es que no hay partidos”.
    • Se plantea como una prioridad la democratización interna de las organizaciones políticas, ya que se considera que gran parte de ellas tienen una suerte de dueño, que define de manera vertical su destino. La deliberación interna debe ser una tarea fundamental, así como la apertura, la institucionalización y la constitución de centros de pensamiento e investigación, como señala Julio Ascarrunz.
    • Surgen también varias voces que, bajo la lógica de la democratización de las organizaciones políticas, plantean enfrentar el “Caudillismo”, que las caracteriza. Manuel Suárez afirma que “el caudillo es lo contrario a la ley, y se constituye en el principal obstáculo para su cumplimiento”.
    • Se propone que el Organismo Electoral Plurinacional asuma como prioridad también la democratización y la democracia paritaria al interior de los partidos políticos.
    • Conexión con el ciudadano. Los partidos podrán asumir los lenguajes, formatos y la agenda de las plataformas ciudadanas en red, para generar una mejor conexión con la población. Asumir las causas de los jóvenes, en criterio de Yerko Rodríguez “los jóvenes quieren emprender, pero los planes de las organizaciones políticas o del Estado apuntan a otra cosa, bajo la lógica del extractivismo”.
    • Se propone estudiar otras formas de representación a través de los partidos. Rafael Archondo plantea introducir la doble opción de voto dentro de cada partido (dentro de un mismo partido se postularían dos opciones a un cargo público) y la representación uninominal para concejalías en elecciones locales.
    • También se plantea trabajar a fondo en la democracia paritaria en los partidos, por ejemplo, distribuyendo los recursos económicos que maneja una organización política con equidad de género.
    • La gran mayoría en las entrevistas y grupos focales virtuales de deliberación considera inviable que las plataformas ciudadanas reemplacen a los partidos políticos. Al parecer, el carácter episódico de las plataformas ciudadanas en red le impediría funcionar como un instrumento de mediación y representación permanente, en función de una visión y una plataforma político ideológica. Claudia Calsina manifiesta que hoy sucede al revés, pues las plataformas ciudadanas muchas veces terminan cooptadas por los partidos políticos. Sin embargo, ante la potente emergencia ciudadana, expresada en las redes sociales, se plantea generar una convergencia, es decir que las organizaciones políticas asuman los lenguajes, agendas, formatos y prácticas de las plataformas ciudadanas en red. Gustavo Castellanos acota “los partidos políticos van a tener que reinventarse hacia plataformas en red”.